TAL COMO ES LA ACCION, SERA EL RESULTADO
Vivía el dueño de un molino de harina en el norte de
la India.
Un
dia encontró tiempo para salirse de su rutina, y se
dirigió a una práctica de Harikatha (sesión devocional). Escuchó con gran devoción el sermón ofrecido
por el Haridasu (predicador) quien citaba varios textos sagrados para enfatizar
que “No hay mayor caridad que la caridad del alimento.” Como proclamara el Haridasu, el dueño del
molino de harina se hizo la idea de alcanzar el cielo practicando la caridad de
la comida.
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| El dueño de un molino de harina escuchó el sermón del predicador con devoción y se propuso obtener el cielo al practicar la caridad alimentando a otros. |
Pero era muy avaro. Por
lo tanto, incluso brindando comida a otros se observaba su avaricia. Tomó bolsas de harina que había descartado y
tirado hacía años en una esquina de su depósito y comenzó a distribuir chapatis
(en barra) a cinco o seis personas diariamente.
Esta harina de trigo estaba en tan mal estado que ni los insectos ni los
gusanos lo consumían. Pero este avaro
praparaba chapatis con esta harina inservible para distribuir a otros.
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| Tomó harina en mal estado de su depósito y sirvió comida a cinco o seis personas por dia. |
Su esposa era una mujer de gran virtud, con firme fe en
Dios. Viendo a su marido equivocando su
camino, le dijo, “Querido! Cometerás un
gran pecado repartiendo tan mala comida a otros. Nosotros tenemos mucha harina de buena
calidad. Repartiendo comida a una o dos
pesonas con esta buena harina será un acto sagrado. ¿Qué beneficio tiene dar comida con harina en
mal estado a tantas personas?” Ella le
previno una y otra vez de esta manera, pero el marido no escuchaba su consejo.
Un dia, la esposa preparó bonitos chapatis con esta harina
descompuesta y se las ofreció a su marido durante la comida. En cuanto el marido puso en su boca un pedazo
de chapati, comenzó a quejarse con su mujer sin comerlo. Su mujer tranquilamente dijo, “He hecho esto
únicamente por tu bien. De todas
nuestras acciones en este mundo, obtendremos los resultados en el cielo o en el
infierno. Te servirán alimentos de esta
naturaleza en el infierno y no podrías comerlo sin haberte acostumbrado
antes. Estoy preparando esta comida para
ti para que hoy mismo comiences a habituarte.”
El marido fue sacudido por este comentario de su esposa. Tomó conciencia de la verdad de su
observación y produjo un cambio en su mente, y decidió hacer caridad con
alimentos preparados con harina de buena calidad.
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| Yo estoy sirviendo este alimento para ti con el fin de que puedas acostumbrarte a ella, porque te servirán sólo este tipo de alimento en el infierno,” dijo la esposa a su marido para ponerlo en el sendero correcto. |
El recurrir a métodos con artimañas, egoístas y carentes de
esfuerzo en las prácticas espirituales y pretender buenos resultados, es
auto-engañarse.
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