|
NUESTRO
LEGADO DE SAI BABA
“Sanathana Sarathi” ha instruido, inspirado, elevado y
consolado muchas almas en este mundo por mas de 50 años.

Sanathana Sarathi es nuestro legado. No solo captura la herencia, vida y misión de nuestro
Bienamado Sai Baba sino que también representa la historia de la Organización
Sathya Sai Baba.
A través de estos cincuenta años, también ha registrado la
vida de algunos devotos a través de su contribución de artículos inspirados,
canciones y poemas. De tal modo que esta
publicación no solo vendria a ser un registro escrito de Su vida y mensaje sino
también representa la transformación en la conciencia siempre cambiante de sus
devotos.
Energía
de Amor Sutil e Invisible
Esta pequeña publicación, traducida en muchos idiomas, ha
girado alrededor del mundo durante 50 años, y es mucho mas que la palabra
escrita. Estoy sentada preguntándome
cómo empezar a capturar la esencia de esta publicación que es puro amor. También debemos pensar lo que ha significado
para cada uno de nosotros durante todos estos años. Ya sea que estemos suscriptos hace mucho
tiempo o recién comenzamos, todos sentimos por igual cómo inunda con Su amor y
sabiduría nuestros corazones.
Experimentar el poder del amor contenido en este pequeño sobre
que recibimos en el correo cada mes es como sostener los Divinos Pies de Loto
de Bhagavan entre nuestras manos.
Es Su Darshan desde la distancia.
Es Su inspiración para motivarnos.
Es Su mensaje personal para ayudarnos.
Es Su enseñanza que nos cambia.
Es Su ejemplo que nos guia.
Es Su amor personificado.
He comprendido desde hace años que encerrado en Sus enseñanzas
escritas sobre papel hay una energía sutil, invisible, que se libera en cuanto
nuestros ojos entran en contacto con cada palabra que percibimos
directamente. ¿Cuántas veces en nuestra
vida nos hemos sentido confundidos, abandonados o deprimidos por algún
problema? Luego hojeamos esta publicación
y nuestra mirada observa algún pasaje que nos brinda un mensaje, comprensión,
expande nuestra percepción para ayudarnos a comprender nuestra situación. La omnipresencia de nuestro Dios personal se
aviva en ese momento y parece que ese texto fue escrito especialmente para
nosotros. Estos pasajes personalizados
pueden simplemente cambiar nuestra conciencia.
Sentimos Su Divina Presencia y sabemos que El ha oido nuestra súplica. Nos ayuda a rendirnos y a soltar. Sanathana Sarathi ha instruído, inspirado,
elevado y consolado muchas almas en este mundo por mas de 50 años.
Este periódico sobre Su Misión nos unifica ante nuestras metas
espirituales comunes. Nos une a todos
como hermanos y hermanas, comprendiendo que pertenecemos a una familia internacional
que trabaja conjuntamente hacia una meta común de divulgar Su amor a través de
nuestro ejemplo y servicio desinteresado a la humanidad. Nos amplía y expande la visión con Su Misión,
en contraste con la estrecha visión cotidiana que se observa en el mundo actual
tan afectada por el ego. También nos
recuerda que somos parte de una organización espiritual expansiva de una visión
ilimitada. A veces perdemos la visión
Sai y pensamos que estamos sirviendo a otros o a nosotros mismos cuando en
realidad estamos sirviendo exclusivamente a nuestro bienamado Dios con
amor. Lo único real es que somos
divinos.
Potencial
para un aprendizaje profundo y sincero
“Sanathana Sarathi” comunica cada mes los eventos y tareas de
servicio llevadas a cabo en Su Nombre a través del mundo. Esto ayuda a recordar el propósito de Su
Misión y reafirmar nuestro compromiso hacia Sai Baba como sus
instrumentos. Nos conecta entre nosotros
trabajando como UNO, no como centros individuales, desde países individuales o
religiones individuales. La
individualidad nos separa. Sai dice: “En
nuestra Organización, debería haber una
vestimenta uniforme y una mente uniforme también. Lo fundamental es obtener pureza de mente.”
Tendemos a perder de vista lo necesaria que es Su Misión y que
está destinada para toda la humanidad, que es mas importante que las personas
que ocupan ciertos cargos en
la Organización Sai.
Muchas veces, nos enredamos con las fricciones del ego y los celos
porque nos enredamos entre nuestra personalidad y la de los demás. Swami dice: “No causen dolor a otros con
palabras duras. De hecho, los otros no son separados sino su propio Ser ya que
el mismo principio de Atma está presente
en todos. Aquel que causa el dolor como
el que lo recibe son uno y el mismo. Por
ello nunca hablen de manera que hieran a otros”.
Cuando se nos da un rol de liderazgo es un desafío
espiritual. Es una prueba u oportunidad
para nuestro ego. Podemos buscar el
poder y la autoridad que nos brinda dicha posición o bien utilizarla para un
crecimiento espiritual. Swami dice: “Deberíamos constantemente desarrollar una
conciencia integrada.” Debemos cuidar
nuestros pensamientos, revisar nuestros motivos y usar nuestra conciencia como
guia. El ego es extremadamente engañoso,
escurridizo e inadvertido. Trata de
convencernos que nos motivamos por los demás y detrás de esa verdad, muchas
veces hay una trampa de arrogancia oculta.
Unicamente al ser concientes durante nuestras experiencias podemos
descubrir los juegos y trampas de nuestro ego.
Estamos todos expuestos a cometer errores. No somos perfectos, o no estaríamos
aqui. Pero, en este tiempo auspicioso en
que Dios ha encarnado con forma humana, vivimos momentos intensos, cargados de
experiencias que aportan un potencial de aprendizaje muy profundo y
sincero. Si cometemos un error, ¿no es
acaso nuestro Dios interno, enseñándonos, a indagar y luego corregirnos? De esta manera, nuestro Señor Sai nos enseña
la conducta correcta, permitiéndonos experimentar la vida y aprender de ella. Cuando cometemos errores, aprendemos y nos
corregimos, y tiene la misma importancia aprender a soltar o entregar.
Esta publicación mensual del “Sanathana Sarathi” tiene un
poder de largo alcance. Como muchas
otras cosas en la vida, tenemos la tendencia de dar por sentado aquello que es
fiel porque siempre llega, la recibimos pronto, porque nunca se
interrumpe. Este dia del cincuenta
aniversario nos da la oportunidad de reconocer y apreciar su verdadero valor. Que siempre recordemos este preciado regalo,
que nos ha sido dado por Nuestro Divino Señor con una oración de gracias.
|