Dedicado a la elevación Moral y Espiritual de la Humanidad Junio 2007       
Eterno Conductor
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  ENTREVISTA

EL OBSEQUIO DIVINO DEL CUIDADO IDEAL DE LA SALUD

"Yo diría que nunca he visto un hospital como este, al cuidado de la humanidad. Hemos hecho sólo en nuestro hospital, y no estoy hablando del hospital de Whitefield, más de 16.000 operaciones hasta la fecha. Y observe usted, la tasa de infección es tan baja, y la tasa de éxitos es tan asombrosa, que cuando vienen expertos y hacen una revisión de toda la situación, simplemente no pueden creerlo. Con toda la tecnología de punta, y ningún compromiso en área alguna, no pueden creer que exista una cosa así," dice el Dr. Neelam Desai, Consultor Mayor Adjunto del Instituto Sri Sathya Sai de Ciencias Médicas Superiores, Prasanthigram, Puttaparthi, durante una entrevista para Radio Sai Global Harmony.

Om Sri Sai Ram. Bienvenido a Radio Sai Global Harmony, Dr. Neelam Desai. Usted actualmente forma parte de la planta permanente del Instituto, en el Departamento de Cirugía Cardiotorácica y Vascular. En consecuencia, es una persona muy atareada. Por lo tanto le agradezco que haya aceptado nuestra invitación y reservado un tiempo en su muy ocupadaagenda, para estar hoy con nosotros. En primer lugar, ¿porqué no relata a nuestros oyentes cómo llegó usted a Bhagavan?

Con mis reverencias a los Divinos Pies de Loto de Bhagavan, quisiera decir que siendo niño fui estudiante Bal Vikas, y supe de Bhagavan cuando tenía diez años de edad. En realidad nos habíamos mudado a una nueva residencia en Mumbai, donde se dictaban clases Bal Vikas. Comencé a asistir a esas clases y me fui interesando más y más en las actividades de la Organización Sai. Mi familia también lentamente se fue involucrando en ellas. Después llegué a ser Gurú Bal Vikas y Coordinador. Tuve que dejar de ser trabajador activo de la Organización Sai porque comencé la facultad de Medicina y eso no me permitía ser un trabajador muy activo. Entonces, tenía siempre en el fondo de la mente el sentimiento de que debía reconectarme de alguna manera. Para su 65 Cumpleaños, Swami dijo que iba a inaugurar un Hospital de Super Especialidades. Eso fue en 1990. Yo tenía un profundo deseo de venir y trabajar aquí. Entonces, en 1990 comencé mi preparación en cirugía cardiotorácica y vascular, y en 1992 aprobé los exámenes. En febrero de 1993 me integré a este hospital, que ya había comenzado a funcionar en noviembre de 1991.

Todas las cirugías, incluyendo las más complicadas y costosas, se realizan libres de costo en el Instituto Sri Sathya Sai
de Ciencias Médicas Superiores.

¿Cómo han sido sus experiencias, en general, en este campo de trabajo? ¿Han aportado satisfacción a su vida?

Satisfacción, por supuesto. Pienso que cualquier vocación que uno adopte, es de ayuda si da satisfacción. Yo hallaba que la cirugía da a las personas un alivio más rápido que la medicina. Entonces, en el primer año de la carrera, cuando se nos dio a elegir entre el campo de la medicina y el de la cirugía, encontré más satisfactorio el campo de la cirugía y desde entonces tuve el deseo de hacerme cirujano.

Instalar un hospital en una aldea, y más aún un hospital de superespecialidades con la última tecnología de punta, es un regalo divino para la gente de las aldeas. En los últimos catorce años en este hospital, no tengo ninguna queja que expresar. En nuestro campo, tiene todo el equipo e instrumental necesarios. Cualquier elemento de última generación que usted pueda pensar, está plenamente disponible en nuestro instituto. Me gustaría darle un ejemplo. Hay una cirugía llamada cirugía de aneurismas. Es una cirugía muy costosa porque aparte de estar enferma la válvula del paciente, toda la pared de la aorta, la cual lleva sangre al resto del cuerpo, también está muy dilatada y agrandada. Esto requiere reemplazar toda la pared junto con la válvula. Por eso se le llama conducto valvular neoaórtico. Si la persona tiene que someterse a cirugía en cualquier otro lugar, le costará 100.000 rupias, aparte del conducto valvular que cuesta 75.000 rupias. Además de eso se requiere la asistencia de varios otros equipos. De modo que en total el costo asciende a unas 200.000 rupias. Y nosotros en nuestro Instituto podemos ofrecer a un paciente que viene con esta enfermedad, todo sin costo alguno, lo que es simplemente inimaginable. Aquí podemos efectuar otras variedades similares de cirugía, gratuitamente.

Las visitas de Bhagavan al hospital proporcionan consuelo y alegría
a los pacientes.

¿Qué es lo que da satisfacción a un médico, en general?

Una es la satisfacción del trabajo. Entonces, aquí eso es tremendo. Aquí se tiene una variedad de casos. De hecho tenemos muchos cardiocirujanos que vienen y se asombran por la variedad de casos que ven en nuestra Unidad de Terapia Intensiva (UTI). Ellos atienden a una población pediátrica o geriátrica, nunca a una mezcla de casos, mientras que tenemos todo el rango en nuestra UTI, y dicen que es simplemente increíble porque les gustaría ser más selectivos en cuanto a patologías. Si es un caso de cardiopatía congénita, entonces hay hospitales donde hacen solamente eso.

Pero ustedes tienen que manejar toda clase de casos.

Sí, aquí manejamos toda clase de casos. Entonces, eso da mucha más satisfacción. Es una clase de atmósfera diferente, en nuestro hospital.

Y todo va gratis al paciente.

Todo va gratis.

¿El hecho de que sea gratis disminuye la calidad?

No, eso es exactamente lo que estoy tratando de decir. Por eso le estoy dando el ejemplo de la cirugía de aneurisma; es una cirugía muy cara. Por ese importe podemos hacer cuatro a cinco operaciones.

A veces uno va a lugares que ofrecen algo gratis, y la gente no lo valora. Después de un tiempo, se siente que la gente no valora el trabajo, y uno tiende a descuidar los servicios que se ofrecen.

Aquí no hay perjuicio en este tema. Le diré que en nuestras cirugías valvulares estamos poniendo las mejores válvulas, las más caras. Así que ese nunca ha sido el caso.

Hemos oído que Bhagavan solía visitar frecuentemente el hospital en sus primeras épocas, cuando estaba aún en su infancia. Por favor cuente a nuestros oyentes cómo es una típica visita de Bhagavan.

En los primeros tiempos Swami iba a todos y cada uno de los departamentos. En los consultorios externos preguntaba a los pacientes cómo se llamaban. Después les preguntaba "¿De dónde eres?". Veíamos mucha alegría en los rostros de los pacientes, el toque personal que Swami le daba a cada uno. Cuando venía al sector posoperatorio, iba a la UTI. Iba a todas y cada una de las camas, y preguntaba al paciente "¿Estás cómodo?". Mucho toque personal; uno podía ver al paciente radiante, con mucha alegría. Si el paciente estaba durmiendo, Él decía: "No despierten al paciente. No lo molesten."

¿Iba Él al quirófano también, y observaba las operaciones?

Recuerdo muy claramente a Swami bendiciendo a un niño muy pequeño, y diciendo: "Te deseo una vida larga, saludable y feliz." Por supuesto, la cirugía habia transcurrido muy tranquilamente.

La sala de operaciones de última generación dotada con el equipo más moderno hace posible realizar las complicadas cirugías en el Instituto
Sri Sathya Sai de Ciencias Médicas Superiores

Se dice que donde termina la ciencia, empieza la espiritualidad. Si se me permite enunciarlo de otra manera: donde sale el médico, entra Dios. A partir de su experiencia en el hospital, ¿diría usted que la habilidad del médico hace la mitad del trabajo y la fe hace la otra mitad? ¿O la habilidad del médico es todo, como dirían los racionalistas?

Yo diría, como experiencia personal, que es principalmente Swami, y sólo Swami, quien nos está guiando a todos. Tenemos algunas situaciones difíciles. Pero súbitamente, en algún momento, todo se acomoda en su lugar. El caso se hace más tranquilo, más fácil, y el curso posoperatorio también se hace más suave para el paciente. Hasta en la fila del Darshan, Swami pregunta: "¿Cómo está el paciente? ¿Cómo anda?" Nadie Le ha informado, pero Él lo sabe todo. Al día siguiente cuando vamos para el Darshan, Él me pregunta en Hindi: “Kaisa Tha, Kal Ka Case, Tough Tha? Mujhe Pata Hai, Par Sab Theek Ho Gaya Baad Mein” (¿Cómo fue el caso de ayer? Sé que fue difícil, pero después todo anduvo bien). Hay una constante sensación de que Swami está allí. Él lo está mirando a uno. Conoce cada paso de la cirugía que hemos efectuado.

Si le pido que sume los logros del Instituto Sri Sathya Sai de Ciencias Médicas Superiores, ¿usted qué diría?

Yo diría que nunca he visto un hospital como este, al cuidado de la humanidad. Hemos hecho sólo en nuestro hospital, y no estoy hablando del hospital de Whitefield, más de 16.000 operaciones hasta la fecha. Y observe usted, la tasa de infección es tan baja, y la tasa de éxitos es tan asombrosa, que cuando vienen expertos y hacen una revisión de toda la situación, simplemente no pueden creerlo. Con toda la tecnología de punta, y ningún compromiso en área alguna, no pueden creer que exista una cosa así. No hay publicidad; no vamos por ahí diciéndole a la gente que hemos hecho uno de los pocos casos rarísimos. En la literatura mundial se informan apenas cinco casos, pero ya hemos hecho más de cinco casos de la misma categoría, en nuestro instituto. Pero no hacemos campaña publicitaria ni nada por el estilo. Yo diría que esa es la clase de trabajo que se desarrolla en este hospital.

Muchas gracias, Dr. Neelam. Concluímos con esta observación suya.

Sai Ram.

Cortesía de Radio Sai Global Harmony


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