Dedicado a la elevación Moral y Espiritual de la Humanidad Mayo 2007       
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    DISCURSO DIVINO: ATI RUDRA MAHA YAJNA EN CHENNAI

DIOS LES AYUDARÁ SI AYUDAN A OTROS

DISCURSO DIVINO de BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA
27 de enero de 2007
en ocasión del Ati Rudra Maha Yajna
Thiruvanmiyur, Chennai

El hombre nace en la acción, es sustentado por la acción y,
finalmente, se funde en la acción.

La acción es causa tanto del placer como del dolor.
A decir verdad, la acción es Dios para el hombre.
(Poema Telegu)

¡Encarnaciones del Amor!

No hay necesidad para el hombre de buscar a Dios en ninguna parte

Dios está presente en cada uno de ustedes.  El Señor Krishna declaró en el Bhagavad Gita : Mamaivamsho Jivaloke Jivabhuta Sanathana (el Atma eterno en todos los seres es una parte de Mi Ser).  “Todos son un aspecto de Mi Divinidad”, declaró.  Entonces, ¿en dónde habrían de buscar a Dios, siendo que está en ustedes y con ustedes?  Cualquiera sea el trabajo que desempeñen, considérenlo como el trabajo de Dios. 

Los Jóvenes debieran tomar la Senda Sagrada

Dios ha bendecido al hombre con cuerpo, mente, intelecto y ‘sustancia mental’ (Chitta).  Los jóvenes están dotados de un cuerpo saludable, una mente fuerte y un intelecto agudo capaz de pensar en profundidad, sin embargo les dan un mal uso.  En lugar de pensar en Dios y emplear correctamente sus miembros, le dan un uso impropio a los sentidos.  Esto es un gran error.  A esta edad, debieran darle una aplicación correcta al poder del cuerpo, la mente y el intelecto.  ¿Qué es lo que se quiere decir con aplicación correcta?  Significa tomar por la senda sagrada.

Sólo por haber sido dotados de ojos, no hay necesidad de verlo todo.  Traten de ver todo lo que sea bueno. No presten oído a las críticas de otros o a todo lo que sea innecesario.  Escuchar las críticas de otros y mirar todo lo que sea malo es un gran pecado.  Adquirimos lo malo sólo cuando vemos lo malo.  No intentamos escuchar palabras buenas con nuestros oídos; en cambio escuchamos habladurías malvadas.  Surdas era ciego.  Mas entonaba constantemente el nombre de Krishna; por lo tanto, Krishna le dio Darshan y satisfacción en la vida.  ¿Por qué les ha dado Dios una lengua?  ¿Será para disfrutar del sabor de cualquier cosa o de todo o para hablar mal de otros?  No, no. Está destinada a cantar las glorias de Dios.  El hombre puede alcanzar la realización de Dios poniendo en práctica las siguientes modalidades de adoración : Sravanam (escuchando), Kirtanam (cantando), Vishnusmaranam (contemplando en Vishnu), Padasevanam (sirviendo a Sus Pies de Loto), Vandanam (saludo), Archanam (culto), Dasyam (entrega), Sneham (amistad), Atmanivedanam (auto-rendición).

Consideren a todos como Hijos de Dios

Canten el nombre de Dios.  Dejen que otros también lo escuchen y rediman sus vidas.  Hacemos el Kirtan (canto devocional).  ¿Para qué lo hacemos?  ¿Es para disfrutar de la melodía del Raga (estilo musical)?  No, no.  Lo hacemos para deshacernos de nuestro Roga (enfermedad).  “¡Rama, sálvame!”  Esto se podría recitar como un poema, mas no nos da tanta felicidad como cuando lo entonamos en forma de canción.  Si cantamos de todo corazón el nombre de Rama, eso basta.  También el nombre de Krishna es muy poderoso y supremo.  Son muchos los que describen y alaban a Krishna de muchas maneras.  Lo que se supone que hagamos ahora no es meramente entonar el nombre de Rama, Krishna o Sai, sino ayudarle a quienes estén en dificultades, diciendo, “¡Querido!  ¿Qué es lo que quieres? ¿Tienes hambre?  Toma esto para comer.” Debieran ofrecerles alimento y ayudarles hasta donde les sea posible.  Hay muchos niños pequeños que vagan por las calles cuando ambos progenitores van a trabajar.  Quedan expuestos a muchos accidentes y peligros.  Debiéramos ayudar a estos niños y protegerles de peligros y percances.  Algunas personas sufren accidentes y quedan lesionadas; ellas debieran ser llevadas hasta un hospital para que reciban tratamiento u otras ayudas necesarias.  Sean amables con los pobres y ayúdenles.  Consigan ayuda y medios para tratarse a los que sufran de alguna dolencia.  Tiéndanle la mano a los que vean débiles y que tengan dificultades para caminar.

Cuando les enseñamos a otros el valor del Seva (servicio), después de ponerlo en práctica en nuestras propias vidas, eso creará conciencia en ellos.  Entonces, la gente pensará, “Estos niños nos están enseñando tantas cosas buenas; por lo tanto debiéramos extenderles nuestra ayuda.”  Debemos hablarle con simpatía a los niños.  Cuando les llamemos, debiéramos hacerlo amorosamente, diciendo, “¡Niñito querido!  Ven, por favor.”   Debemos evitar llamar como, “¡Oye tu!  Ven acá”, con tono airado.  Háblenles afectuosa y dulcemente, sin herirles.  No les miren con enojo.  Debiéramos expresar nuestro amor mientras les hablamos.  El amor es un poder supremo.  Por ende, llamen a todos con amor, diciendo, “Ven, hermano, ven.”  Inquieran por sus dificultades, “Tienes algún problema financiero o de salud?”  Y después de comprender bien el problema que tenga, busquen la forma para entregarle la ayuda necesaria.  Hay algunos que llevan vidas solitarias al no tener padre, madre, parientes o amigos.  Les debiéramos ofrecer un afecto fraternal.  Debiéramos animarlos, diciendo, “Soy como tu hermano” y háblenles cariñosamente, “¡Querido! ¿No tienes una hermana mayor o menor?  Yo seré tu hermana mayor; yo seré tu hermana menor.”  Al hablarles de esta manera íntima, debiéramos poder darles valor y socorrerles.  Todos ustedes son, en verdad, los hijos de una madre.  La madre es Dios. 

Sigan la máxima : Hermandad del Hombre y Paternidad de Dios. Puesto que todos son hijos de Dios, debieran considerar a todos como sus hermanos y hermanas; por supuesto que no hay necesidad de compartir con ellos su propiedad.  Con quienquiera que se crucen, háblenle con amabilidad y ámenle sinceramente.

Dios es la personificación del Amor. Él protege a toda la humanidad a través de Su Amor.  El hecho que haya amor en ustedes, es suficiente.  Entonces llegarán todos a estar unidos.  No debieran crear distancias entre uno y otro, ya sea por sus dichos o su conducta.  Atraigan a todos por medio del amor.  Entonces todos ustedes alcanzarán proximidad con Dios.  Cuando miren a otros con amor, Dios también les mirará a ustedes con amor.  Sea cual sea la situación en que puedan estar, nunca debieran manifestar enojo, celos, hipocresía o vanagloria.  No traten a otros con ira u odiosidad.  Al experimentar el amor de ustedes, aumentará también el amor en los demás.  Cuando tratan a otros con amor, ellos también les mostrarán amor a ustedes.  En cambio, si mostraran enojo hacia otros, ellos también se mostrarán airados hacia ustedes.  Si algún mendigo se parara frente a sus casas y pidiera comida, diciendo, “Bhavati, Bhiksham Dehi” (Madre, dame limosna, por favor), debieran traerle de su comida casera, ofrecérsela y hacerle, así, feliz.

 Durante la guerra por la liberación de Rangoon, una madre y su hijo escaparon de algún modo de la zona de enfrentamientos y lograron llegar hasta Kolkata.  No tenían albergue ni comida.  La madre salía a mendigar de casa en casa, le daba la mayor parte de lo que conseguía a su hijo, y se conformaba con los restos.  Cuando no conseguía lo suficiente, le daba todo a su hijo y ella no comía.  Por consiguiente se iba debilitando día tras día.  Un día el hijo, incapaz de verla sufrir, le dijo, “Madre, a partir de hoy, descansa, yo conseguiré comida para ambos.”  Y a partir de ese día, se fue de casa en casa mendigando comida, y le daba la mayor parte a su madre, conformándose él con las sobras.  A veces le mentía a su madre, dicéndole que ya había comido antes.  Consecuentemente, él también se debilitó mucho.  De modo que el hijo carecía ya de fuerzas para cuidar de su madre y la madre tampoco tenía fuerzas para proteger a su hijo.

Un día, llegó hasta la casa de un dignatario y pidió limosna.  El dignatario estaba relajándose en un sillón en su veranda, leyendo un diario.  Sintió lástima por el muchacho, entró a la casa y trajo algo de comida sobre una hoja de plátano. Le indicó que se sentara a comer ahí mismo. Mas el niño dijo que se la llevaría a su madre.  El dignatario le dijo, “Dijiste que tienes hambre, ¿por qué no te sientas aquí y comes?  Puedes llevarle algo a tu madre después.”  Entonces el muchacho replicó, “Señor, todos estos días mi madre me ha estado llevando comida, haciendo un gran esfuerzo.  Por lo tanto su salud se deterioró.  De modo que debo alimentarla a ella primero.”  Mientras daba esta explicación, se tambaleó, cayó al suelo y, antes de expirar, musitó estas palabras, “primero para mi madre, primero para mi madre...”  El dignatario se sintió muy apenado.  Quedó asombrado por el amor que ese muchacho le profesaba a su madre.  Fue en busca de ésta y la encontró tendida bajo un árbol.  Se encontró ante el dilema de no saber como darle la noticia de la muerte de su hijo.  Con la ayuda de un sirviente, trajo el cuerpo del muchacho y lo colocó junto a ella.  Ella se levantó de inmediato y clamó, “¡Oh, mi querido!  Mi querido...”  Mas no hubo respuesta.  El dignatario le dijo entonces, “¡Oh madre!  Tu hijo expiró cuando estaba por traerte comida.”  Ella quedó sumida en un profundo dolor y se lamentaba diciendo, “¡Ay!  ¿En dónde está la necesidad de alimentarse cuando he perdido a mi hijo?”

Las Relaciones Mundanas Carentes de Amor son Inútiles

Mientras la madre tenga fuerzas, alimenta a sus hijos.  Los hijos debieran alimentar del mismo modo a su madre.  Dios nos ha dado un nacimiento humano para alimentarnos y nutrirnos recíprocamente.  ¿Para qué son las relaciones como hermanos y hermanas?  No solamente con miras a la división de propiedades y riqueza.  Estas relaciones existen para desarrollar amor y compartirlo unos con otros.  Las relaciones reales son las que comparten amor.  Las relaciones mundanas carentes de amor son inútiles.  Aquellos que son fuertes y poderosos debieran proteger a los débiles e indefensos.  Cuando vean a alguien en dificultades, muestren bondad para con él e intenten enjugar sus lágrimas.  Esto es real compasión.  Esta compasión es rectitud; es amor.  Cuando expandimos nuestro amor, podemos darle felicidad al mundo entero.  Por ende, desarrollen el amor.  Si se cruzaran con un menesteroso, una persona enferma o una que está en dificultades, entréguenle toda la ayuda que puedan.  Dios derramará Su amor sobre ustedes.  Dios está presente en cada ser humano, bajo la forma de amor.  No habríamos de malusar o de desperdiciar este amor.  Hoy en día expresamos nuestro amor de manera arbitraria, por cualquier cosa y por todo.  Al amar cosas indeseables, estamos caminando por la senda equivocada y podemos quedar en un lamentable estado.

Algunas personas muestran un gran amor por los forasteros, mas no muestran el mismo amor hacia su madre y su padre en casa.  En primer lugar y ante todo, debiéramos amar a nuestros padres y, luego, a otras gentes.  Mas no debiéramos limitar nuestro amor únicamente a nuestros amigos y parientes – debiéramos amar a todos.  Sólo entonces Dios derramará Su amor sobre nosotros.  Cuando encontremos a alguien en el camino que esté en problemas o esté lesionado, no debemos mostrarnos indiferentes.  Por muy urgente que sea el trabajo que tengamos entre manos, debiéramos tratar de ayudar o de aliviarles.  Entonces, Dos se manifestará ante nosotros y nos llenará de energía.  No hay nadie en el muindo que pueda darnos más amor que Dios.  Hacemos Bhajans y prestamos servicio sólo para lograr el amor de Dios.  El amor de Dios nos llena de gran energía.  Únicamente Dios es quie nos provee de esta energía.  Por eso, amen a Dios, amen a toda las gentes que son en verdad los hijos de Dios.  Algunos niños quedan huérfanos.  Debieran aliviar su sufrimiento.  De este modo el nacimiento de ustedes como seres humanos valdrá la pena.  Si ven a una persona en apuros y siguen su camino sin mostrarle bondad alguna – no hay mayor pecado que esto.  Otro día, cuando estén en apuros ustedes mismos, sus amigos también les ignorarán y se burlarán de ustedes.  Por eso, debieran amar a otros y recibir su amor.  La caridad y la bondad son partes importantes del Dharma (rectitud).

No hay mayor caridad que la de alimentar a los hambrientos.
No hay dioses superiores que los progenitores,
No hay Dharma superior a la compasión,
No hay provecho mayor que la compañía de los buenos,
No hay enemigo mayor que la ira.
(Poema Telegu)

Bajo ninguna circunstancia debiéramos permitir que nos domine la ira.  Debiéramos obedecer a nuestros padres.  Debiéramos amar incluso a quienes nos odien.  Uno debiera sacrificar hasta la propia vida en pro del amor.  La vida de uno llega a valer la pena cuando uno tiene amor.

Desarrollen el Amor y Experimenten la Unidad con  Dios

¡Miembros del Seva Dal!

Ante todo y en primer lugar, impregnen de amor sus corazones.  Quienquiera sea aquel con quien se crucen, deben hablarle con amor.  Atraigan hacia ustedes a todos los que estén en problemas.  Entonces, Dios derramará Su amor sobre ustedes.  ¿Cómo podrían recibir el amor de Dios si no aman a sus congéneres?  Si quieren hacerse merecedores del amor de Dios, tendrían que hacerse merecedores, en primer término y ante todo, del amor de sus congéneres.  Dios les ayudará si ustedes les ayudan a otros.  Ayuden Siempre, No Hieran Jamás.  Nunca le creen problemas a nadie.  Amen a cada cual.  Lleven sus vidas con bondad en el corazón.  Su corazón debiera derretirse de amor y el amor debiera fluir en él.

Es por eso, ¡encarnaciones del amor! que todos ustedes personifican al amor.  Desarrollen más y más amor en ustedes.  Esto es un aspecto de la Divinidad.  Con referencia a ésto es que el Señor Krishna declarara que todos los seres no son sino un aspecto de Su Divinidad.  ¡Amados!  Ustedes no son diferentes a Mí; Yo estoy en ustedes y ustedes están en Mí.  Así como Yo les amo, debieran amar a cada uno y a todos.  Entonces, el amor suyo y el amor Mío se unirán.  Si le sumaran amor al amor, se incrementará enormemente.  Podrán alcanzar grandeza únicamente cuando desarrollen amor en sí mismos.  Este es el servicio que han de prestar.  Sólo cuando desarrollen amor se harán merecedores del amor y la gracia de Dios.

(Bhagavan cerró Su Discurso con el Bhajan, “Prema Mudita Manase Kaho Rama Rama Ram...”)

Traducción: Herta Pfeifer

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