EL FULGOR DE LA DIVINA GLORIA El mensaje para mí del Prof. Narender resultó ser para comunicarme que yo debía hablar en la universidad de Sathya Sai Baba el viernes por la tarde. Ochocientos alumnos – y posteriormente, cien profesores – escucharon mi discurso. Mientras me encontraba de pié próximo a Sathya Sai Baba, podía ver Su aura llegar más allá del estrado, envolviendo a todas las personas en el salón. Pronto Su amor – y esa es la única palabra que puedo usar para la cálida emoción, alegre y totalmente atrapante, que experimentamos ese atardecer – llegó a todos y cada uno de los presentes, quienes comenzaron a cantar canciones devocionales dedicadas a Él. . La palabra “Avatar” es usada a menudo para referirse a Sathya Sai Baba, queriendo significar que tiene poderes crísticos o divinos, alguien que incluso puede ser Dios mismo. Bién, yo soy un devoto católico, pero sería un tonto si no reconociera los poderes que posee Sai Baba..
 | En medio de los cantos y bhajans, el Avatar se volvió hacia mí y dijo : “Porque tú eres un hombre con tan gran amor....”, y me mostró la palma desnuda de Su mano. Movió en círculos en el aire esa mano, tres veces, y materializó un anillo provisto de nueve preciosas gemas del mundo, encastradas en oro, diciendo : “Sólo encajará en el primer dedo de tu mano derecha “
Y ciertamente, ése es el único dedo en el que encaja. He hecho tasar este anillo por joyeros de todo el mundo, y concuerdan en que su valor está entre los $ 950 y los $1100. Es magnífico ! Es un hermoso anillo ! Pero para mí tiene un significado especial porque este gran hombre, este Avatar, me agració con Sus palabras: “Porque eres un hombre con tan gran amor...”
El día siguiente fuí nuevamente honrado por Sathya Sai Baba, ya que se me concedió una audiencia privada con Él. Yo estaba ansioso de conversar con Él no sólo sobre la reencarnación sino también sobre mi nieto . El niño nació con un defecto en el corazón, y al año de edad pesaba poco más de tres kilos.Las numerosas operaciones lo habían dejado con poca esperanza de llevar una vida normal – si es que sobrevivía...!. Pero antes de que yo pudiera mencionar esto a Sathya Sai Baba, me dijo que habría una operación el día en que yo llegara a casa (en Arizona, USA ) y que el bebé estaría bién. Yo repliqué : “Debes estar equivocado. El bebé no tiene la edad necesaria para que le hagan esa operación. Los médicos nos dijeron que la edad mínima es 2 años, o incluso dos años y medio...” Sathya Sai Baba sólo sonrió y dijo : “No, se hará el día en que tú llegues a casa “
Él tenía razón. El día que llegué a Arizona, el bebé fué operado. El médico que realizó la cirugía le dió a mi nieto poca esperanza de vida. Cuando mi hija me presentó al cirujano, descubrí que era de India. Le conté que yo acababa de regresar de allá, y le mencioné algunos de los sitios en los que había estado. Cuando dije Whitefield me interrumpió y preguntó : “¿No es esa la región de Sathya Sai Baba ?” Contesté que sí y le mostré el anillo con el que había sido bendecido. El doctor me miró con un brillo en sus ojos, y dijo: “El niño vivirá”, como si lo que se necesitara fuera la mención del nombre de Sathya Sai Baba.
El niño sobrevivió.. Quizás, de todos los milagros que presencié en mis 10 días en India, ninguno sea más grande que el milagro de un hombre dando tanto amor a tanta gente. Sus propias palabras lo expresan mejor: “Ama. Continúa amando y todo estará bién”.
Extraído de “El aura del Amor”, del Dr. Frank G. Baronowski, publicado en “Golden Age”, 1979
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